Estudio bíblico · Alfabetización bíblica
Cómo estudiar la Biblia
Estudiar la Biblia no consiste en tratar de sonar inteligente. Consiste en aprender a escuchar con cuidado lo que Dios ha dicho y responder con obediencia.
Una manera sencilla de empezar
Observa
¿Qué dice realmente el pasaje? Fíjate en las palabras repetidas, las personas, las acciones, los contrastes, las promesas, los mandatos y las preguntas.
Comprende
¿Qué significaba en su contexto? Pregunta quién escribió, a quién se dirigía, qué estaba ocurriendo y cómo encaja el pasaje en la historia más amplia de la Biblia.
Conecta
¿Cómo apunta esto a lo que Dios está haciendo en Cristo y a la verdad del evangelio?
Responde
¿Qué debo creer, confesar, cambiar, practicar o recordar?
Método O.E.A.O.
- Observación — escribe lo que ves.
- Explicación — resume el significado con tus propias palabras.
- Aplicación — identifica un paso fiel y concreto.
- Oración — responde a Dios con sinceridad.
Preguntas útiles
- ¿Qué revela este texto acerca del carácter de Dios?
- ¿Qué revela acerca de las personas?
- ¿Hay una promesa que debo confiar?
- ¿Hay un pecado o una falsa creencia que debo confrontar?
- ¿Hay un mandato que debo obedecer?
- ¿Cómo cambia esto la manera en que amo a Dios y a mi prójimo?
Evita algunos errores comunes
- No saques un versículo de su contexto para hacerlo decir lo que quieres.
- No construyas una conclusión solo sobre emociones.
- No confundas una aplicación personal con el significado principal del texto.
- No estudies únicamente para acumular información; estudia para conocer a Dios y caminar fielmente.
Cierre
Termina con una oración sencilla:
Señor, enséñame tu verdad. Corrige lo que esté equivocado en mí. Ayúdame a obedecer lo que me has mostrado y a vivirlo con amor. Amén.
